Ya se sabe que el varón viene encendido (excitado, estimulado, activado, acalorado, impacientado, desesperado, entusiasmado, seducido, enloquecido, agitado...) de serie. En cambio la mujer, que es un ser perfecto, necesita ser estimulada mediante juegos amorosos previos al acto sexual.
Generalmente (salvo excepciones), por culpa del varón, la mujer se tiene que conformar con unos míseros 14 o 15 segundos de juegos previos al acto pasional, porque su hombre inmediatamente “va a saco con los genitales”. Lo cual es un craso error, porque se sabe que “invertir” en juegos previos es muy “rentable”, puesto que prolonga el acto amoroso.
Os propongo una idea o consejo romántico: qué os parece si mañana mismo, sin más demora, durante toda la jornada jugáis a “calentar” el terreno. ¿Os imagináis que desde por la mañana que os levantéis empecéis a hacer planes para hacer el Amor esa misma noche? Durante todo el día os podéis llamar por teléfono al trabajo, mandaros mensajes de texto, correos electrónicos, con avisos, recordatorios, ideas, sugerencias insinuantes y morbosas... Lógicamente, cuando llegue la tarde tendréis la sensación de haber pasado toda la jornada estimulándoos de forma mutua con juegos amorosos. Así, cuando llegue la noche, estaréis como dos motos de carreras y los vecinos no podrán evitar ver como el cielo de sus casas se iluminan con fuegos artificiales...
Guay, ¿verdad?
Pues venga, no os entretengo más que mañana será un gran día.
Hasta mañana pues. Y gracias, ¿vale?
Generalmente (salvo excepciones), por culpa del varón, la mujer se tiene que conformar con unos míseros 14 o 15 segundos de juegos previos al acto pasional, porque su hombre inmediatamente “va a saco con los genitales”. Lo cual es un craso error, porque se sabe que “invertir” en juegos previos es muy “rentable”, puesto que prolonga el acto amoroso.
Os propongo una idea o consejo romántico: qué os parece si mañana mismo, sin más demora, durante toda la jornada jugáis a “calentar” el terreno. ¿Os imagináis que desde por la mañana que os levantéis empecéis a hacer planes para hacer el Amor esa misma noche? Durante todo el día os podéis llamar por teléfono al trabajo, mandaros mensajes de texto, correos electrónicos, con avisos, recordatorios, ideas, sugerencias insinuantes y morbosas... Lógicamente, cuando llegue la tarde tendréis la sensación de haber pasado toda la jornada estimulándoos de forma mutua con juegos amorosos. Así, cuando llegue la noche, estaréis como dos motos de carreras y los vecinos no podrán evitar ver como el cielo de sus casas se iluminan con fuegos artificiales...
Guay, ¿verdad?
Pues venga, no os entretengo más que mañana será un gran día.
Hasta mañana pues. Y gracias, ¿vale?