Ayer hablábamos de sexo, aunque de forma indirecta. Hoy lo haremos directamente.
Para que el sexo en la pareja siga siendo apasionado como en los comienzos de la relación, nos enfrentamos a un gran desafío, aunque muy bonito y motivante... Este desafío consiste en conciliar lo que en la relación es predecible y seguro con lo misterioso, lo excitante y lo sorprendente. Es decir, tenemos que equilibrar el compromiso y la responsabilidad en la relación con el juego y la pasión. Porque Amor y Pasión son dos de los cuatro ingredientes de la relación de pareja, pero muy diferentes entre sí...
Y en el sexo, como en todo, la estimulación visual es muy importante, y en un varón se confirma esta regla de forma absoluta. Por eso, un bonito conjunto de lencería basta para tener a tu hombre completamente conquistado, y hacer que te prefiera a ti antes que a un partido de la Eurocopa. Por eso, mi sugerencia romántica (a petición de una fiel lectora del blog) es muy sencillo: reaviva la llama de la pasión con un bonito conjunto de lencería.
Para “preparar la trampa” debes comportarte con normalidad, no dándole ninguna pista sobre lo que le preparas, pero antes de que llegue a casa, enciende unas velitas, pon música suave y vístete con tu nuevo conjunto de lencería. Además, póntelo delante del espejo. Gústate... No te preocupes, no te acuses de narcisista. Debes hacer esto para ir adoptando la actitud adecuada de llevar encima una indumentaria tan sexy como ésta. No puedes estar poniéndote un liguero llevando el mismo gesto indiferente que si te estuvieras poniendo un chándal para ir a correr. No, no, de eso nada.
Mírate las piernas, los brazos, el pelo... Percibe como la lencería subraya las preciosas curvas de tu cuerpo. Destierra por un día la vergüenza... Cuando tu chico cruce la puerta, tu rostro debe haberse transformado por completo. La ama de casa que eras se ha marchado, la mujer tímida que antes vivía allí también se ha marchado. Quien está ahora en la casa es otra mujer. Es una gata que habita en un dormitorio en penumbras, con una mirada intrigante, lujuriosa; acariciándose el cuerpo con un dedo.
Debes sentirte como esa mujer que siempre quisiste ser, y que realmente siempre fuiste, aunque no te habías dado cuenta hasta ahora... Olvídate de quien creías ser antes, al menos durante unas horas... Ya sólo me queda desearte una apasionada noche de Amor...
¡Ah!, y recuerda siempre: no es necesario que dos personas se amen para tener sexo, pero sí es necesario tener sexo para que dos personas se amen... Por eso, has que vuestro sexo sea como al principio, o mejor aún.
Hasta mañana. Te espero aquí sobre esta hora. Yo seré puntual. ¿Lo serás tú?
Gracias.
Para que el sexo en la pareja siga siendo apasionado como en los comienzos de la relación, nos enfrentamos a un gran desafío, aunque muy bonito y motivante... Este desafío consiste en conciliar lo que en la relación es predecible y seguro con lo misterioso, lo excitante y lo sorprendente. Es decir, tenemos que equilibrar el compromiso y la responsabilidad en la relación con el juego y la pasión. Porque Amor y Pasión son dos de los cuatro ingredientes de la relación de pareja, pero muy diferentes entre sí...
Y en el sexo, como en todo, la estimulación visual es muy importante, y en un varón se confirma esta regla de forma absoluta. Por eso, un bonito conjunto de lencería basta para tener a tu hombre completamente conquistado, y hacer que te prefiera a ti antes que a un partido de la Eurocopa. Por eso, mi sugerencia romántica (a petición de una fiel lectora del blog) es muy sencillo: reaviva la llama de la pasión con un bonito conjunto de lencería.
Para “preparar la trampa” debes comportarte con normalidad, no dándole ninguna pista sobre lo que le preparas, pero antes de que llegue a casa, enciende unas velitas, pon música suave y vístete con tu nuevo conjunto de lencería. Además, póntelo delante del espejo. Gústate... No te preocupes, no te acuses de narcisista. Debes hacer esto para ir adoptando la actitud adecuada de llevar encima una indumentaria tan sexy como ésta. No puedes estar poniéndote un liguero llevando el mismo gesto indiferente que si te estuvieras poniendo un chándal para ir a correr. No, no, de eso nada.
Mírate las piernas, los brazos, el pelo... Percibe como la lencería subraya las preciosas curvas de tu cuerpo. Destierra por un día la vergüenza... Cuando tu chico cruce la puerta, tu rostro debe haberse transformado por completo. La ama de casa que eras se ha marchado, la mujer tímida que antes vivía allí también se ha marchado. Quien está ahora en la casa es otra mujer. Es una gata que habita en un dormitorio en penumbras, con una mirada intrigante, lujuriosa; acariciándose el cuerpo con un dedo.
Debes sentirte como esa mujer que siempre quisiste ser, y que realmente siempre fuiste, aunque no te habías dado cuenta hasta ahora... Olvídate de quien creías ser antes, al menos durante unas horas... Ya sólo me queda desearte una apasionada noche de Amor...
¡Ah!, y recuerda siempre: no es necesario que dos personas se amen para tener sexo, pero sí es necesario tener sexo para que dos personas se amen... Por eso, has que vuestro sexo sea como al principio, o mejor aún.
Hasta mañana. Te espero aquí sobre esta hora. Yo seré puntual. ¿Lo serás tú?
Gracias.