No hay nada más rico que disfrutar de un delicioso beso con la persona amada. Mmm... Tanto si ha fumado, como si ha bebido, como si ha comido... qué bien sabe la boca de tu pareja, ¿verdad?
Y no cabe la pregunta tópica de si realmente se sabe besar o no. Besar es una de esas cosas que como por reflejo instintivo, cualquiera sabe hacer cuando enfrente tiene a la persona apropiada. No existen reglas, sólo hay que dejarse llevar por los sentimientos y por el instinto. No obstante, existen algunas premisas a tener en cuenta y que pueden ayudarnos a mejorar nuestra manera de disfrutar y de hacer disfrutar de un sabroso beso, porque besar es un arte mejorable y perfeccionable. Incluso puedes lograr que tu pareja se haga adicta a tus besos...
Esta mañana he recibido un correo electrónico de un chico muy simpático y que cree que no sabe besar. Por eso, me pide consejos al respecto... ¿Y quién soy yo para dar consejos y menos aún sobre cómo besar...?
Me limitaré a cerrar los ojos y a explicar lo que veo dentro de mi mente. Sin pretender hacer un tratado sobre el arte de besar.
El primer contacto en un beso debe ser delicado y tierno. Tus labios deben tocar los labios de tu pareja con dulzura y suavidad. Además, hazlo lentamente y con los ojos cerrados (hay un dicho que reza: “No te fíes de quien no cierre los ojos cuando te bese”). Luego, retírate y abre los ojos para mirarla. Es importante que leas en su cara los efectos que has causados con tu primer beso. Después, acércate de nuevo lentamente y dale otro beso. Éste nos llevará al siguiente paso.
Abre un poco la boca e introduce tu lengua, primero de forma intermitente y lenta, y luego de una forma más larga y profunda. A continuación, mordisquea con suavidad sus labios. Presiona un poco, de manera que el beso se convierta en un leve mordisco.
Explora el interior de su boca con tu lengua. Introdúcela en el pliegue donde el labio superior se une con la encía y acarícialo con dulzura. Haz lo mismo con la parte inferior de su boca. No te olvides de sus dientes; recórrelos también con tu lengua. Puede llegar a ser muy excitante las cosquillas que producen estas caricias.
Trastea también en la cara inferior de la lengua de tu pareja, hasta saborear el gusto extremadamente agradable que tiene el frenillo.
Si quieres llevar hasta el final este tipo de caricias, succiona la lengua de tu pareja dejándola escapar mientras la muerdes de forma constante, hasta que sientas que todo tu cuerpo se ve implicado en la caricia.
No solo se besa con la boca. Mientras besas, puedes cogerle las manos y entrelazar vuestros dedos; puedes acariciar su pelo, su cuerpo...; sujétale su cabeza por la nuca. Todos estos gestos denotan la pasión que sientes.
¿Aprobado o suspenso? Mientras estés besando amorosamente a tu pareja... retírate. Primero aparta tu lengua, luego tus labios y luego retira tu cara, pero sólo unos centímetros de la suya. Haz todo esto muy despacio y de forma suave. Deja que tus labios floten a sólo unos centímetros de sus labios y espera. Si tu pareja acerca su boca a la tuya quiere decir, claramente, que tu beso le ha llegado profundamente y no puede detenerse, no quiere que pares. Este simple truco te dará el veredicto definitivo sobre tu forma de besar y lo que produces en tu pareja.
Te espero otra vez aquí mañana. No me faltes. Gracias.
Y no cabe la pregunta tópica de si realmente se sabe besar o no. Besar es una de esas cosas que como por reflejo instintivo, cualquiera sabe hacer cuando enfrente tiene a la persona apropiada. No existen reglas, sólo hay que dejarse llevar por los sentimientos y por el instinto. No obstante, existen algunas premisas a tener en cuenta y que pueden ayudarnos a mejorar nuestra manera de disfrutar y de hacer disfrutar de un sabroso beso, porque besar es un arte mejorable y perfeccionable. Incluso puedes lograr que tu pareja se haga adicta a tus besos...
Esta mañana he recibido un correo electrónico de un chico muy simpático y que cree que no sabe besar. Por eso, me pide consejos al respecto... ¿Y quién soy yo para dar consejos y menos aún sobre cómo besar...?
Me limitaré a cerrar los ojos y a explicar lo que veo dentro de mi mente. Sin pretender hacer un tratado sobre el arte de besar.
El primer contacto en un beso debe ser delicado y tierno. Tus labios deben tocar los labios de tu pareja con dulzura y suavidad. Además, hazlo lentamente y con los ojos cerrados (hay un dicho que reza: “No te fíes de quien no cierre los ojos cuando te bese”). Luego, retírate y abre los ojos para mirarla. Es importante que leas en su cara los efectos que has causados con tu primer beso. Después, acércate de nuevo lentamente y dale otro beso. Éste nos llevará al siguiente paso.
Abre un poco la boca e introduce tu lengua, primero de forma intermitente y lenta, y luego de una forma más larga y profunda. A continuación, mordisquea con suavidad sus labios. Presiona un poco, de manera que el beso se convierta en un leve mordisco.
Explora el interior de su boca con tu lengua. Introdúcela en el pliegue donde el labio superior se une con la encía y acarícialo con dulzura. Haz lo mismo con la parte inferior de su boca. No te olvides de sus dientes; recórrelos también con tu lengua. Puede llegar a ser muy excitante las cosquillas que producen estas caricias.
Trastea también en la cara inferior de la lengua de tu pareja, hasta saborear el gusto extremadamente agradable que tiene el frenillo.
Si quieres llevar hasta el final este tipo de caricias, succiona la lengua de tu pareja dejándola escapar mientras la muerdes de forma constante, hasta que sientas que todo tu cuerpo se ve implicado en la caricia.
No solo se besa con la boca. Mientras besas, puedes cogerle las manos y entrelazar vuestros dedos; puedes acariciar su pelo, su cuerpo...; sujétale su cabeza por la nuca. Todos estos gestos denotan la pasión que sientes.
¿Aprobado o suspenso? Mientras estés besando amorosamente a tu pareja... retírate. Primero aparta tu lengua, luego tus labios y luego retira tu cara, pero sólo unos centímetros de la suya. Haz todo esto muy despacio y de forma suave. Deja que tus labios floten a sólo unos centímetros de sus labios y espera. Si tu pareja acerca su boca a la tuya quiere decir, claramente, que tu beso le ha llegado profundamente y no puede detenerse, no quiere que pares. Este simple truco te dará el veredicto definitivo sobre tu forma de besar y lo que produces en tu pareja.
Te espero otra vez aquí mañana. No me faltes. Gracias.