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martes, 9 de septiembre de 2008

Consejo romántico número 243. ¡Hoy vamos con otro estudio...!

Sí, así es, hoy vamos con otro estudio...

¿Recuerdas el consejo romántico número 206, del viernes 25 de julio? En aquella ocasión te conté que hoy día se hacen estudios sobre cualquier cosa, y que hay algunos científicos con tiempo libre para realizarlos. Pues bien, hoy me he enterado de que uno de los últimos que se han efectuado, concretamente en Australia, advierte de las consecuencias que acarrea hurgar e investigar en el móvil de la pareja en busca de mensajes de texto “prohibidos”.

Este sondeo australiano revela que uno de cada tres usuarios de teléfono móvil lo hace y, lógicamente, el efecto a veces resulta ser muy amargo. De hecho, el 73% de las curiosas y curiosos se han topado con noticias que hubieran deseado no haber descubierto. Y el 10% acabó finiquitando la relación.

Según este estudio, casi un 60% escudriñan los móviles de sus parejas cuando éstas están en la ducha. Por otro lado, están las personas que lo hacen incluso cuando se encuentran en la misma habitación que su pareja, que conforman más del 40%. Y del total de fisgones, casi el 45% declara que han descubierto flirteos o mensajes con contenido erótico y sexual.

Evidentemente, mucha gente desconfía de su pareja; lo cual, como tantas veces hemos advertido en este blog no es nada bueno ni para la relación ni para ninguno de sus miembros. Si sospechas que tu pareja está haciendo algo “inadecuado” a tus espaldas, lo que debes hacer es hablarlo con ella lo antes posible, con actitud constructiva y amorosa, con respeto y con talante. Si en vez de hacer esto te pones a espiar su móvil, su correo electrónico, su cartera o su bolso, o lo que sea, no vas a solucionar el problema de base, que es de lo que se trata.

Espiar estará bien o mal, puede ser una violación de la privacidad personal o no, o yo qué sé; pero lo que está claro es que se puede transformar en un círculo vicioso del que difícilmente se puede luego salir. En cambio, si se afronta a tiempo se puede evitar.

Y éste es mi consejo de hoy. ¿Qué no es romántico? Bueno, eso lo dirás tú... Léelo otra vez y verás como sí que lo es.

Gracias una vez más y hasta mañana.