Mostrando entradas con la etiqueta Consejo romántico número 246.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Consejo romántico número 246.. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de septiembre de 2008

Consejo romántico número 246. ¿Para qué esperar...?

Es habitual que en muchas casas (no en todas) haya reservada una vajilla y una cubertería para las ocasiones especiales: comidas y cenas de Navidad, cumpleaños... Pues bien, tener pareja, estar enamorada o enamorado y ser correspondida o correspondido es tan especial, que también es digno de celebrar en cada día.

Una vez un hombre abrió el cajón de la mesita de noche de su esposa y sacó una cajita de color azul marino brillante. Abrió la caja y dentro había una precioso conjunto de lencería fina. Se sentó en la cama y se puso a contemplar aquella bella prenda. Ella la compró en Palma de Mallorca, en una tienda de lencería importada de Alemania. Y cuando llegaron a casa de las vacaciones la puso en la mesita de noche, y nunca la usó. La reservaba para una ocasión especial. El hombre pensó que aquél era el momento adecuado: su mujer acababa de morir y el conjunto de lencería fina lo puso al lado de la ropa que llevaría a la funeraria.

Hay gente que deja las cosas para “cuando llegue el día”, para “un día de estos”... y esos días no llegan, porque ese día es hoy, es ahora.

Si realmente merece la pena, hazlo ahora mismo, sin más demora. Mañana puede ser tarde. ¿Para qué esperar?

Celebra ahora mismo que amas y eres amada o amado. No esperes a que cumpláis otro año más de pareja. Coged ahora la vajilla y usadla. Y si ya habéis cenado, pues usadla para hacer música junto con los cubiertos...

Hasta mañana. Espero que mañana no sea tarde...

Gracias.