Por cierto, antes de seguir adelante. Nunca quise referirme en este blog a mi vida personal. Uno mismo, cuando escribe, aunque sea una simple ecuación matemática o un prospecto para un medicamento, no puede evitar que salga a relucir de forma directa o indirecta algún pasaje autobiográfico. Es inevitable... Por otro lado, es lógico que cualquiera que haya seguido este blog crea, o sepa, que yo soy romántico. Es lógico... Sin embargo, siempre he intentado evitar convertir esto en mi propio confesionario amoroso. Y espero haberlo conseguido. Ni siquiera en el post número del 262 del pasado martes 30 de septiembre os hablé de nada personal. Vamos, dicho de otra manera: yo no tengo pareja ni la tenía el martes pasado cuando escribí aquello.
Sí, ya lo sé, algunas y algunos pensarán que cómo se puede ser tan romántico y no tener pareja. Tengo un buen amigo que es dermatólogo y está especializado en la caída del cabello, y no tiene ni un pelo de tonto. Y en la cabeza tampoco tiene ni un solo cabello. También conozco abogados que no han estado nunca en la cárcel. Por tanto, se puede ser romántico y no tener pareja. Yo soy un claro ejemplo de que es posible.
Bueno, realmente sí que tengo, lo que pasa es que ella todavía no lo sabes... Ni siquiera yo mismo lo sé, pero seremos pareja, seremos muy felices y comeremos muchas perdices, que en escabeche y en ensalada están riquísimas.
De manera que nadie se preocupe por mí, “no necesito tiritas para mi corazón partío” porque mi corazón está intacto. Todavía...
Así que a nuestro amigo José Luis Perales, que se acaba de incorporar a nuestro blog con un comentario, no puedo decirle quién es ella ni a qué dedica su tiempo libre...
Y en otro orden de cosas. Últimamente me llama la atención cómo algunas mujeres con las que hablo reconocen que no son románticas ni les importa un bledo el romanticismo. Lo malo no es que estas mujeres te digan eso, sino que lo malo es que una mujer que te gusta, o a la que ames no sea romántica...
Y entonces empiezo a pensar, ¿existe gente romántica y gente no romántica? O mejor dicho, ¿el romanticismo es genético o simplemente es una actitud adquirida?
Yo, nunca he oído hablar del gen del romanticismo...
De cualquier manera, ¿qué coño está pasando con en el romanticismo? Ya no sólo las chicas se quejan de que los hombres son menos dulces, sensibles y tiernas. Ahora los varones también nos quejamos de que las mujeres lo son cada vez menos. Ojo, estoy generalizando. Siempre están las “Maites” y los “Migueles”, que para quien no lo sepa aún, son los protagonistas de nuestras historias románticas. Y que por cierto, no nos acompañan desde hace bastantes días.
¿Te conviene empezar una relación de pareja con una persona que es tan romántica como un centollo de mármol?
Todo depende de una cosa: de que esta persona presuma de ser fría, o de que no presuma. Si presume de serlo, evidentemente no va a cambiar su actitud. Sólo si esta persona reconoce que le gustaría ser más dulce y cariñosa, entonces podrá lograrlo. De cualquier manera, con la intención de cambiar no es suficiente. Si te propones ser una persona más delicada, tierna, y amorosa, hazlo ya.
Y se me acaba de ocurrir de qué podemos hablar mañana. Lo haremos sobre si nuestra relación de pareja tiene futuro o no.
¿Estáis hechos el uno para el otro? ¿Reunís las condiciones de una pareja feliz y armónica? ¿Podréis envejecer juntos? ¿Qué camino lleva la relación?
Es muy difícil contestar a estas preguntas con certeza y anticipar lo que puede pasar, ¿verdad? Sin embargo, existen señales que indican si tu relación amorosa tiene presente y futuro, o sólo presente. Y mañana hablaremos de todo esto.
Gracias y hasta mañana.
Sí, ya lo sé, algunas y algunos pensarán que cómo se puede ser tan romántico y no tener pareja. Tengo un buen amigo que es dermatólogo y está especializado en la caída del cabello, y no tiene ni un pelo de tonto. Y en la cabeza tampoco tiene ni un solo cabello. También conozco abogados que no han estado nunca en la cárcel. Por tanto, se puede ser romántico y no tener pareja. Yo soy un claro ejemplo de que es posible.
Bueno, realmente sí que tengo, lo que pasa es que ella todavía no lo sabes... Ni siquiera yo mismo lo sé, pero seremos pareja, seremos muy felices y comeremos muchas perdices, que en escabeche y en ensalada están riquísimas.
De manera que nadie se preocupe por mí, “no necesito tiritas para mi corazón partío” porque mi corazón está intacto. Todavía...
Así que a nuestro amigo José Luis Perales, que se acaba de incorporar a nuestro blog con un comentario, no puedo decirle quién es ella ni a qué dedica su tiempo libre...
Y en otro orden de cosas. Últimamente me llama la atención cómo algunas mujeres con las que hablo reconocen que no son románticas ni les importa un bledo el romanticismo. Lo malo no es que estas mujeres te digan eso, sino que lo malo es que una mujer que te gusta, o a la que ames no sea romántica...
Y entonces empiezo a pensar, ¿existe gente romántica y gente no romántica? O mejor dicho, ¿el romanticismo es genético o simplemente es una actitud adquirida?
Yo, nunca he oído hablar del gen del romanticismo...
De cualquier manera, ¿qué coño está pasando con en el romanticismo? Ya no sólo las chicas se quejan de que los hombres son menos dulces, sensibles y tiernas. Ahora los varones también nos quejamos de que las mujeres lo son cada vez menos. Ojo, estoy generalizando. Siempre están las “Maites” y los “Migueles”, que para quien no lo sepa aún, son los protagonistas de nuestras historias románticas. Y que por cierto, no nos acompañan desde hace bastantes días.
¿Te conviene empezar una relación de pareja con una persona que es tan romántica como un centollo de mármol?
Todo depende de una cosa: de que esta persona presuma de ser fría, o de que no presuma. Si presume de serlo, evidentemente no va a cambiar su actitud. Sólo si esta persona reconoce que le gustaría ser más dulce y cariñosa, entonces podrá lograrlo. De cualquier manera, con la intención de cambiar no es suficiente. Si te propones ser una persona más delicada, tierna, y amorosa, hazlo ya.
Y se me acaba de ocurrir de qué podemos hablar mañana. Lo haremos sobre si nuestra relación de pareja tiene futuro o no.
¿Estáis hechos el uno para el otro? ¿Reunís las condiciones de una pareja feliz y armónica? ¿Podréis envejecer juntos? ¿Qué camino lleva la relación?
Es muy difícil contestar a estas preguntas con certeza y anticipar lo que puede pasar, ¿verdad? Sin embargo, existen señales que indican si tu relación amorosa tiene presente y futuro, o sólo presente. Y mañana hablaremos de todo esto.
Gracias y hasta mañana.