Mi querida amiga Genoveva me dijo anoche que estaba impaciente por leer mi consejo romántico de hoy, día de San Valentín, creyendo que debía ser un consejo especial. Yo le contesté que, precisamente hoy, es el día menos romántico de todos, aunque sí es uno de los más comerciales del año.
Mientras se celebre el desafortunado día de los enamorados, estaremos consiguiendo que el resto de los días sean los del “consumismo”, es decir, la mayoría seguirá el resto del año con-su-mismo comportamiento de siempre, con-su-mismo estilo de siempre, con-su-misma rutina de siempre, con-su-misma actitud antirromántica de siempre...
El miércoles 9 de enero, en el consejo romántico número 8, propuse boicotear el día de San Valentín. ¿Recuerdas? Y hoy, me sumo nuevamente a ese boicot.
Por otro lado, el domingo 6 de enero, en el consejo número 5, decíamos que existen dos tipos de romanticismo: el genuino y el forzado. El romanticismo genuino, el auténtico, ése sí es romanticismo de verdad; y consiste en tener detalles de amor sólo porque nos lo pide el cuerpo, simplemente porque estamos enamoradas o enamorados. En cambio, el otro tipo de romanticismo, el forzado o impuesto, como por ejemplo tener que hacer un regalo en el día de hoy, ese carece de espontaneidad, de frescura, de lozanía... Y a veces justificamos nuestros descuidos haciendo un regalo en un día concreto y marcado en el calendario.
Espero y deseo que no me tomes por un loco ni por un desalmado. Simplemente trato de reivindicar el romanticismo como una forma de ser, como una forma de ver la vida. Con esta visión, cualquier día es el mejor para festejar que estamos enamoradas y enamorados... Así que hoy precisamente no voy a dar ningún consejo romántico. Te ruego que me comprendas y me perdones. De todos modos, cualquiera de los consejos que hasta ahora hemos visto es perfecto para aplicarlo hoy, si es que realmente no te sumas a mi boicot.
Aprovecho también esta ocasión para pedirte que a la hora de desarrollar cualesquiera consejos románticos de los que hemos visto y de los que te seguiré facilitando, apliques tu propio criterio.
En todas las artes la técnica es imprescindible, pero el artista ha de imprimir su sello personal a la obra. El Romanticismo, y más aún en estos tiempos que corren, también es un arte. Tiene su técnica, pero ésta incluso te la facilito cada día (te muestro cómo preparar el lienzo, cómo mezclar las distintas pinturas, cómo manejar los diferentes pinceles). Pero al final, la obra la tienes que pintar tú.
Hasta mañana, que sí volveré con nuevos consejos románticos.
Gracias.
P.D.: ¿Te acuerdas de que mi correo electrónico personal es mpuntomoreno@gmail.com?
Mientras se celebre el desafortunado día de los enamorados, estaremos consiguiendo que el resto de los días sean los del “consumismo”, es decir, la mayoría seguirá el resto del año con-su-mismo comportamiento de siempre, con-su-mismo estilo de siempre, con-su-misma rutina de siempre, con-su-misma actitud antirromántica de siempre...
El miércoles 9 de enero, en el consejo romántico número 8, propuse boicotear el día de San Valentín. ¿Recuerdas? Y hoy, me sumo nuevamente a ese boicot.
Por otro lado, el domingo 6 de enero, en el consejo número 5, decíamos que existen dos tipos de romanticismo: el genuino y el forzado. El romanticismo genuino, el auténtico, ése sí es romanticismo de verdad; y consiste en tener detalles de amor sólo porque nos lo pide el cuerpo, simplemente porque estamos enamoradas o enamorados. En cambio, el otro tipo de romanticismo, el forzado o impuesto, como por ejemplo tener que hacer un regalo en el día de hoy, ese carece de espontaneidad, de frescura, de lozanía... Y a veces justificamos nuestros descuidos haciendo un regalo en un día concreto y marcado en el calendario.
Espero y deseo que no me tomes por un loco ni por un desalmado. Simplemente trato de reivindicar el romanticismo como una forma de ser, como una forma de ver la vida. Con esta visión, cualquier día es el mejor para festejar que estamos enamoradas y enamorados... Así que hoy precisamente no voy a dar ningún consejo romántico. Te ruego que me comprendas y me perdones. De todos modos, cualquiera de los consejos que hasta ahora hemos visto es perfecto para aplicarlo hoy, si es que realmente no te sumas a mi boicot.
Aprovecho también esta ocasión para pedirte que a la hora de desarrollar cualesquiera consejos románticos de los que hemos visto y de los que te seguiré facilitando, apliques tu propio criterio.
En todas las artes la técnica es imprescindible, pero el artista ha de imprimir su sello personal a la obra. El Romanticismo, y más aún en estos tiempos que corren, también es un arte. Tiene su técnica, pero ésta incluso te la facilito cada día (te muestro cómo preparar el lienzo, cómo mezclar las distintas pinturas, cómo manejar los diferentes pinceles). Pero al final, la obra la tienes que pintar tú.
Hasta mañana, que sí volveré con nuevos consejos románticos.
Gracias.
P.D.: ¿Te acuerdas de que mi correo electrónico personal es mpuntomoreno@gmail.com?