Mostrando entradas con la etiqueta Consejo romántico número 60.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Consejo romántico número 60.. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de marzo de 2008

Consejo romántico número 60. Ja ja ja...

A las mujeres les gustan (o por lo menos eso nos hacen creer) más que los hombres guapos, los que son atractivos e interesantes. Menos mal que es así… Pero la cualidad más importante que tiene un hombre atractivo e interesante es que la sabe hacer reír.

La risa de una mujer... Cuánto darías por la risa de la mujer, de tu mujer, ¿verdad?

Ayer ya lo decíamos: es indispensable que el varón sepa hacer reír a su chica. Y esto debemos tomárnoslo como un simpático reto personal. Después de todo, reír es bueno para la salud, así que hacer reír es hacer algo sano por la pareja.

Pero muchas mujeres se quejan de que su hombre ya no es tan simpático ni tan expresivo ni tan seductor ni tan salado como al principio. Es curioso, pero al comienzo de la relación los hombres sacamos al humorista que llevamos dentro. Sin embargo, pasado un tiempito, nos sale el político: serio, reservado, seco, agrio…

¿Y cómo podemos hacer reír a nuestra mujer después de tanto que hace que la conocemos? Ufff, vaya pregunta… La buena noticia es que tú sabes mejor que nadie cómo lograrlo.

Hacer reír, y especialmente a una mujer, es un arte que se adquiere con esfuerzo, con paciencia, con intuición, con mucho sentido del humor y con mucho sentido común. A veces, el estado de ánimo o la actitud inicial de alguno de los dos o de los dos, hace difícil el reto. Por eso, conviene no empeñarse en hacer reír a toda costa. En estos casos es mejor retirarse a tiempo que perder una batalla. Tenemos toda la vida para volver a ser como al principio.

Procura hacerla reír siempre. Pero sobre todo cuando ella esté triste o de bajón. No es tan difícil conseguirlo cuando se tiene el objetivo presente en cada momento. Haz que hable y escúchala atentamente; y tú mismo te darás cuenta de qué debes decir y cómo debes decirlo para resultar simpático. Pero cuidado, no tengas prisa en decir chorradas para provocar la risa... No peques de graciosillo. Y recuerda que el alcohol NO ayuda.

Hasta mañana, que volveré con nuevos consejos románticos.

Gracias.