¡Acepto el reto...!
Hoy, 30 de marzo a las 18,16h, nuestra querida y asidua lectora “Sueñi” ha dejado un comentario en el consejo romántico número 88 de ayer, en el que me plantea un reto que yo acepto.
Dice Sueñi que los consejos que doy cada día van siempre dirigidos a los hombres de negocio que viajan y a las mujeres que trabajan en una oficina. Y ella se pregunta que qué pasa con los obreros y con las amas de casa... Me pregunta también que cómo podemos fomentar el Amor de forma humilde.
Acepto el reto. No obstante, diré en mi favor que si no todos, sí muchos de los consejos románticos que he dado hasta ahora no requieren grandes presupuestos económicos. Además, como dije el viernes 29 de febrero en el consejo romántico número 59, las recomendaciones románticas que ofrezco cada día sólo son ideas y sugerencias, a los que tú misma o tú mismo le tienes que poner tu propio toque personal, como si fueras un artista del romanticismo. La clave está en adaptar mis propuestas a tus gustos y a los de tu pareja, siempre y cuando seas original y provoques una sorpresa y una sonrisa en la persona que amas. Y si generas una lágrima de emoción, mejor aún.
Sueñi me hablaba en concreto del albañil y del peón... Los albañiles y los peones (y lo sé porque mi padre que está jubilado era albañil) paran a eso de las 10,00h para tomarse el bocadillo. Es muy común ver a los obreros de la construcción parar justo a las 10 de la mañana como si de un ritual se tratara. Seguramente, la mayoría de ellos, como no podría ser de otra manera, se llevarán un bocadillo de fiambre, o de filetes, o de tortilla, o de los que sea; además, con toda probabilidad se tomarán una cerveza, con o sin, o un refresco, o yo qué sé; y para terminar se tomarán alguna pieza de fruta.
Si eres la pareja de algún obrero, ¿qué te parece si una mañana de la semana próxima te acercas a la obra y le llevas a tu chico un capacho (como lo llamaba mi madre) o una cesta con algunos de sus alimentos y antojos favoritos?. Y, por supuesto, con un pequeño regalito para que sepa que estás pensando en él. Inclúyele una notita que ponga “Kit de supervivencia para Fulanito. Te Amo”. Y cuando se lo entregues, mientras le das ese dulce beso amoroso, adviértele de que no llevas ropa interior, y que estás deseando que llegue la tarde para que llegue a casa...
Barato, diferente y sexy. ¿Quién da más por tan poco dinero...?
Pues espero que nadie me ponga ninguna objeción, porque no hay excusa para no hacer esto la semana próxima. La mayoría de los impedimentos nos los ponemos nosotras y nosotros mismos. Así que... ¿aceptas el reto?
Hasta mañana, y gracias por seguir cada día conmigo.
Hoy, 30 de marzo a las 18,16h, nuestra querida y asidua lectora “Sueñi” ha dejado un comentario en el consejo romántico número 88 de ayer, en el que me plantea un reto que yo acepto.
Dice Sueñi que los consejos que doy cada día van siempre dirigidos a los hombres de negocio que viajan y a las mujeres que trabajan en una oficina. Y ella se pregunta que qué pasa con los obreros y con las amas de casa... Me pregunta también que cómo podemos fomentar el Amor de forma humilde.
Acepto el reto. No obstante, diré en mi favor que si no todos, sí muchos de los consejos románticos que he dado hasta ahora no requieren grandes presupuestos económicos. Además, como dije el viernes 29 de febrero en el consejo romántico número 59, las recomendaciones románticas que ofrezco cada día sólo son ideas y sugerencias, a los que tú misma o tú mismo le tienes que poner tu propio toque personal, como si fueras un artista del romanticismo. La clave está en adaptar mis propuestas a tus gustos y a los de tu pareja, siempre y cuando seas original y provoques una sorpresa y una sonrisa en la persona que amas. Y si generas una lágrima de emoción, mejor aún.
Sueñi me hablaba en concreto del albañil y del peón... Los albañiles y los peones (y lo sé porque mi padre que está jubilado era albañil) paran a eso de las 10,00h para tomarse el bocadillo. Es muy común ver a los obreros de la construcción parar justo a las 10 de la mañana como si de un ritual se tratara. Seguramente, la mayoría de ellos, como no podría ser de otra manera, se llevarán un bocadillo de fiambre, o de filetes, o de tortilla, o de los que sea; además, con toda probabilidad se tomarán una cerveza, con o sin, o un refresco, o yo qué sé; y para terminar se tomarán alguna pieza de fruta.
Si eres la pareja de algún obrero, ¿qué te parece si una mañana de la semana próxima te acercas a la obra y le llevas a tu chico un capacho (como lo llamaba mi madre) o una cesta con algunos de sus alimentos y antojos favoritos?. Y, por supuesto, con un pequeño regalito para que sepa que estás pensando en él. Inclúyele una notita que ponga “Kit de supervivencia para Fulanito. Te Amo”. Y cuando se lo entregues, mientras le das ese dulce beso amoroso, adviértele de que no llevas ropa interior, y que estás deseando que llegue la tarde para que llegue a casa...
Barato, diferente y sexy. ¿Quién da más por tan poco dinero...?
Pues espero que nadie me ponga ninguna objeción, porque no hay excusa para no hacer esto la semana próxima. La mayoría de los impedimentos nos los ponemos nosotras y nosotros mismos. Así que... ¿aceptas el reto?
Hasta mañana, y gracias por seguir cada día conmigo.