Eran las ocho de la tarde y Miguel no fue a recoger a Mayte al trabajo. Ella lo sabía porque así lo habían acordado al mediodía cuando comieron juntos. Cuando Mayte llegó a su coche apreció que en el parabrisas había un papel. Ella se apresuró a cogerlo creyendo que se trataba de una multa. Aliviada comprobó que no era una sanción, sino que se trataba de una nota. En la nota ponía: “Perdóname por mi atrevimiento, pero te he visto varias veces por esta zona y desde la primera vez que me crucé contigo, me quedé prendado de tu belleza. Aunque nunca me atrevo a decirte nada porque eres demasiado bonita”.
Mayte miró a su alrededor, como si pretendiera sorprender a la persona que había escrito aquella nota. Al no apreciar nada raro, se montó en su coche, arrancó y se fue a buscar a Miguel.
Como no podría ser de otra manera, en cuanto llegó al lado de su novio, ella le contó la anécdota de la nota, incluso se la enseñó. Además de que ambos se aman tanto mutuamente, la confianza que tiene el uno con el otro también es plena; por eso, se lo cuentan siempre todo.
Pasaron unos días, y cuando Mayte se había olvidado de aquella nota, encontró en el parabrisas de su coche una rosa roja, con otra nota en la que ponía: “Esta flor se acomplejará cuando esté en tus manos”.
Cada cierto tiempo Mayte encuentra notas en el parabrisas de su coche y recibe flores con remitente anónimo en su trabajo. Miguel no se pone celoso ni teme nada. Porque quien deja las flores y las notas es él propio Miguel. Llevan ocho años juntos, y él no quiere que su chica deje de sentir que sigue siendo tan hermosa y atractiva como siempre. Ella se siente guapa, porque sabe que sigue gustando, y a la vez, se siente más feliz. Y esa felicidad impregna la relación de Mayte y Miguel...
Mañana hacemos 100 consejos... Y ya tengo una idea para celebrarlo, pero he de reconocer que no es mía, sino de Jenny Cambara, quien como suele ser habitual dejó un comentario en el consejo de ayer. Pero mañana desvelaré la idea... Mientras tanto, gracias.
Mayte miró a su alrededor, como si pretendiera sorprender a la persona que había escrito aquella nota. Al no apreciar nada raro, se montó en su coche, arrancó y se fue a buscar a Miguel.
Como no podría ser de otra manera, en cuanto llegó al lado de su novio, ella le contó la anécdota de la nota, incluso se la enseñó. Además de que ambos se aman tanto mutuamente, la confianza que tiene el uno con el otro también es plena; por eso, se lo cuentan siempre todo.
Pasaron unos días, y cuando Mayte se había olvidado de aquella nota, encontró en el parabrisas de su coche una rosa roja, con otra nota en la que ponía: “Esta flor se acomplejará cuando esté en tus manos”.
Cada cierto tiempo Mayte encuentra notas en el parabrisas de su coche y recibe flores con remitente anónimo en su trabajo. Miguel no se pone celoso ni teme nada. Porque quien deja las flores y las notas es él propio Miguel. Llevan ocho años juntos, y él no quiere que su chica deje de sentir que sigue siendo tan hermosa y atractiva como siempre. Ella se siente guapa, porque sabe que sigue gustando, y a la vez, se siente más feliz. Y esa felicidad impregna la relación de Mayte y Miguel...
Mañana hacemos 100 consejos... Y ya tengo una idea para celebrarlo, pero he de reconocer que no es mía, sino de Jenny Cambara, quien como suele ser habitual dejó un comentario en el consejo de ayer. Pero mañana desvelaré la idea... Mientras tanto, gracias.