Esta aventura del blog comenzó el martes 1 de enero de 2008. Aquél día no escribí ninguna sugerencia romántica, simplemente me limité a hacer una presentación del blog. Por tanto, si hoy estamos en el consejo romántico número 182, significa que llevamos 183 días del año, y como este año 2008 es bisiesto (366 días), implica que hoy justamente hace medio año que empezamos...
Hace 183 días me comprometí en presentaros cada día alguna sugerencia romántica diferente. Y aunque nunca falto a mis promesas, he de reconocer que no estaba seguro de poder llegar al punto en el que nos encontramos hoy. He de confesaros que el mérito no es mío, sino vuestro, ya que si sigo aquí cada tarde os lo debo a vosotras y a vosotros, por vuestro aliento en forma de comentarios y de correos electrónicos. Tanto si lo sabéis como si no, tanto si lo queréis como si no, me dais una motivación extra para cumplir con mi promesa. Y todas estas ganas con la que hago esto os la agradezco a vosotras y a vosotros, por estar ahí, por leerme y por dejar vuestra huella. GRACIAS.
El pasado sábado 28 de junio en el consejo romántico número 179, hablábamos sobre cómo acortar las distancias en las relaciones que se desarrollan, precisamente, a distancia. Hacíamos mención de que hay que mantener un contacto diario, usando todos los medios que las nuevas tecnologías ponen a nuestra disposición para comunicarnos: móvil, correo electrónico, messenger, Skype, web cam... También decía, jugando con las palabras, que debíamos usar las “antiguas tecnologías”: cartas a mano, postales, tarjetas...
Pues bien, hoy redundaremos en esto último. A veces, el romanticismo de un detalle reside en su sencillez, espontaneidad e inocencia. Por eso, qué te parece si le haces a tu pareja en una hoja de papel, un dibujo con crayones de cera como si fuera elaborado por una niña o por un niño, con figuras de palos, corazones y muchos colores. Luego, métela en un sobre que parezca serio y envíaselo por mensajería a su trabajo, con un mensaje en el remite del tipo: “Para la atención urgente de Fulanit@”. Tu pareja se emocionará mucho al comprobar que te has tomado la molestia en hacer algo tan gracioso para ella. Además de que la harás feliz, la distraerás durante un rato de sus labores cotidianas.
Nos vemos mañana, y como mínimo, durante medio años más... ¿que no?
Gracias por tu apoyo.
Hace 183 días me comprometí en presentaros cada día alguna sugerencia romántica diferente. Y aunque nunca falto a mis promesas, he de reconocer que no estaba seguro de poder llegar al punto en el que nos encontramos hoy. He de confesaros que el mérito no es mío, sino vuestro, ya que si sigo aquí cada tarde os lo debo a vosotras y a vosotros, por vuestro aliento en forma de comentarios y de correos electrónicos. Tanto si lo sabéis como si no, tanto si lo queréis como si no, me dais una motivación extra para cumplir con mi promesa. Y todas estas ganas con la que hago esto os la agradezco a vosotras y a vosotros, por estar ahí, por leerme y por dejar vuestra huella. GRACIAS.
El pasado sábado 28 de junio en el consejo romántico número 179, hablábamos sobre cómo acortar las distancias en las relaciones que se desarrollan, precisamente, a distancia. Hacíamos mención de que hay que mantener un contacto diario, usando todos los medios que las nuevas tecnologías ponen a nuestra disposición para comunicarnos: móvil, correo electrónico, messenger, Skype, web cam... También decía, jugando con las palabras, que debíamos usar las “antiguas tecnologías”: cartas a mano, postales, tarjetas...
Pues bien, hoy redundaremos en esto último. A veces, el romanticismo de un detalle reside en su sencillez, espontaneidad e inocencia. Por eso, qué te parece si le haces a tu pareja en una hoja de papel, un dibujo con crayones de cera como si fuera elaborado por una niña o por un niño, con figuras de palos, corazones y muchos colores. Luego, métela en un sobre que parezca serio y envíaselo por mensajería a su trabajo, con un mensaje en el remite del tipo: “Para la atención urgente de Fulanit@”. Tu pareja se emocionará mucho al comprobar que te has tomado la molestia en hacer algo tan gracioso para ella. Además de que la harás feliz, la distraerás durante un rato de sus labores cotidianas.
Nos vemos mañana, y como mínimo, durante medio años más... ¿que no?
Gracias por tu apoyo.
